Hormigón Pulido



El hormigón pulido se ha convertido en una fuerte tendencia durante estos últimos años. Y es que las construcciones con pavimento pulido se han vuelto populares debido a su fácil mantenimiento a través de los años, tanto para propiedades comerciales así como para las residenciales. Otro factor a considerar es el avance de tecnología en el tratamiento del hormigón pulido y en el equipo que se requiere para su instalación.

 

Claro que cuando te pones a pensar en el desempeño superior y durabilidad que posee el hormigon pulido a comparación de otros materiales, es fácil deducir porque se usa preferentemente en lugares como oficinas, almacenes y centros comerciales. Pero antes de continuar detallando más sobre porque deberías optar por instalar un pavimento pulido, primero veamos lo básico: ¿Qué es el hormigón pulido?

 

Se trata de un derivado del hormigón que pasa por un proceso especial de lijado y pulido, lo que le permite obtener un aspecto más estético y refinado, y a la vez le brinda una nueva característica: la posibilidad de iluminar de forma considerable cualquier instancia donde se encuentre ubicado gracias a sus grandes capacidades reflectoras, sin la necesidad de perder sus otras cualidades de resistencia y color.

 

El Proceso de pavimentación de hormigón se desarrolla de la siguiente manera:  Vertido, extendido y regleado tanto manual como con máquina vibradora, sobre solera ya nivelada y compactada.

 

Modo de Aplicación

1. Durante el vertido se colocará una capa de malla electrosoldada o bien puede utilizarse fibras de polipropileno a razón de 0,600 Kgr/m3

2. Una vez está realizada la superficie se pondrán en funcionamiento las pulidoras (fratasado mecánico).

3. Se incorporará la capa de rodadura de cuarzo endurecedor a razón de 3 kgr de cuarzo mezclado con cemento.

4. Se sigue con el fratasado mecánico hasta que la solera quede perfectamente pulida.

5. Una vez pulido se trazará la solera en paños de 5 x 5 ó 4 x 4 según la obra para aplicar el líquido de curado.